- Tengo un plan claro y me adhiero a él, siempre que la situación lo permita.
- Establezco objetivos a largo plazo, pero soy flexible en su consecución.
- Solo tengo un marco general y me doy espacio para oportunidades espontáneas.
- La planificación no es mi fuerte, prefiero adaptarme a las circunstancias.
- Establezco mis objetivos a largo plazo de manera que sean realistas y motivadores.