- Planeo detallarlo y lo actualizo regularmente.
- Tengo un plan general, pero me dejo espacio para la flexibilidad.
- Me adhiero solo a los plazos realmente imprescindibles.
- La mayoría de las veces solo lo planifico en mi cabeza, no utilizo calendarios.
- Solo anoto los grandes eventos, las pequeñas cosas las resuelvo sobre la marcha.