- Trabajo de manera sistemática y tengo todo listo con antelación.
- Necesito la presión de la fecha límite para poder concentrarme realmente.
- Voy haciendo las tareas de manera continua, pero siempre me dejo un margen.
- A menudo termino en el último momento, pero el resultado es bueno.
- La fecha límite me estresa, así que a veces procrastino y lucho contra el tiempo.