- El trabajo sigue llenándome, pero estoy pensando en cómo puedo adaptarlo a mis necesidades.
- Siento que mi energía se está desplazando a otros aspectos de la vida.
- Estoy en un momento en el que busco un nuevo significado o una nueva dirección.
- Sigo centrándome en el rendimiento porque es una parte importante de mi identidad.
- Soy consciente de que el trabajo no lo es todo, y quiero dedicar más tiempo a mí mismo.