- Personas que me escuchan con entusiasmo y reaccionan a mis palabras.
- Un grupo de profesionales que me toman en serio.
- Solo unos pocos amigos cercanos, delante de los cuales no tengo miedo de hablar.
- Rostros silenciosos y que no juzgan, que no me criticarán.
- Nadie, preferiría hablar en una habitación vacía.