- Tonos oscuros, porque reflejan mi profundidad e introspección.
- Colores claros y cálidos que traen energía y optimismo.
- Tonos pastel que expresan armonía y tranquilidad.
- Contrastes dinámicos, porque mi mundo está lleno de emociones y cambios.
- No sé cómo decidirme, pero seguramente habría espacio para la luz.