- La mantengo regularmente, la recorto y la riego.
- La dejo crecer salvajemente, sin control.
- Tengo una cerca alta, pero rara vez la visito.
- Estoy atento para que nadie la dañe, pero a veces dejo entrar a demasiada gente.
- No sé a quién pertenece; siempre hay alguien que la cambia según sus propias ideas.