- Cuando tomo decisiones basadas en razonamientos lógicos y hechos.
- Cuando decido según lo que siento que es correcto para mi bienestar personal.
- Cuando tengo en cuenta las opiniones y expectativas de los demás, para no herir sus sentimientos.
- Cuando mi decisión demuestre ser exitosa, aunque no haya sido fácil.
- Cuando veo que mi decisión contribuye a alcanzar mis objetivos a largo plazo.