- Un niño que nunca se rinde y aprende de sus errores.
- Un niño que tiene talento natural y siempre obtiene buenos resultados.
- Un niño que no tiene miedo de probar cosas nuevas, aunque no le salgan bien de inmediato.
- Un niño que confía en sí mismo y no necesita motivación externa.
- Un niño que puede convencer a los demás de su verdad.