Imagina que estás frente a un enorme espejo que refleja no solo tu apariencia, sino también tu alma. ¿Qué ves en él?

  • Fuerza y determinación, aunque estén bajo la superficie.
  • Fatiga, pero también el resplandor de la esperanza.
  • Curiosidad y deseo por algo nuevo.
  • Miedo a lo desconocido, pero también el valor de enfrentarlo.
  • Algo que nunca he visto hasta ahora, pero siempre ha estado dentro de mí.

Aprende a ser amable contigo mismo y a practicar la autoestima en tiempos difíciles. Comenzar →