- Lo detendré tranquilamente y le recordaré que todavía no he terminado.
- Esperaré a ver si se da cuenta por sí mismo; si no, me comunicaré más tarde.
- Lo dejaré hablar y renunciaré a mi espacio.
- Estoy tratando de encontrar un momento en el que pueda seguir sin presión.
- Empezaré a hablar con más énfasis, para que entienda que no he terminado.