- Trataré de volver a sugerirlo discretamente más tarde.
- Preguntaré por qué mi idea no es adecuada y la adaptaré a las necesidades del grupo.
- Lo dejaré así, si no lo notaron, probablemente no fue lo suficientemente bueno.
- Aumentaré la voz y lo repetiré con más énfasis para que me presten atención.
- Empezaré a apoyar las ideas de los demás para que podamos avanzar.