- Le preguntaré de nuevo de manera suave si realmente está bien.
- Le ofreceré mi apoyo y le haré saber que estoy aquí si quiere hablar.
- Lo dejaré así, cada uno tiene derecho a ocultar sus sentimientos.
- Voy a hablar de algo positivo para mejorar su ánimo.
- Después de un rato, le pregunto de manera indirecta cómo se ha sentido últimamente.