- Le llevaría a dar pequeños pasos para que no tenga miedo a nuevos desafíos.
- Lo animaría a que comenzara con conversaciones simples y poco a poco se atreviera más.
- Intentaría involucrarlo en actividades grupales donde se sienta apoyado.
- Lo apoyaría para que se diera cuenta de sus fortalezas.
- Le mostraría que los adultos también pueden tener preocupaciones sobre la comunicación y que es algo natural.