- Prepararé argumentos claros y trataré de ser persuasivo.
- Prefiero escuchar y buscar un espacio para el compromiso.
- Buscaré las debilidades en sus argumentos y me centraré en refutarlos.
- Daré mi opinión, pero si veo una fuerte oposición, prefiero no involucrarme más en la discusión.
- Lo haré en tono de humor y trataré de suavizar su actitud para no enojarlos.