- Mantengo la calma y trato de devolver la discusión a argumentos concretos.
- Empezaré a ser también más emocional para mantener la dinámica del debate.
- Intentaré aligerar la situación con humor.
- Cederé para evitar una discusión innecesaria.
- Utilizaré sus emociones en su contra y demostraré que ha perdido el control.