- Siento una gran satisfacción y motivación para continuar.
- Soy más bien realista y sé que no todo saldrá como me gustaría.
- Siento que siempre se podría lograr más y más, por lo que nunca estoy completamente satisfecho.
- Me siento realizado, pero también un poco cansado de alcanzar constantemente metas.
- Estoy satisfecho solo cuando mis éxitos traen cambios o influencias concretas.