- No considero préstamos, prefiero confiar en mis propios recursos.
- Si pudiera aumentar mis ingresos, la consideraré.
- Siempre cuento cuidadosamente si realmente me merece la pena.
- Me la llevo, si me permite comprar algo que ahora no puedo permitirme.
- Depende de la situación, pero la deuda no es un problema para mí si puedo manejarla.