- Tener suficiente dinero para cubrir todos los gastos y un extra de reserva.
- Libertad financiera, donde no tengo que trabajar activamente por ingresos.
- Presupuesto equilibrado sin deudas innecesarias.
- La capacidad de disfrutar de la vida y al mismo tiempo no vivir de sueldo en sueldo.
- Aumento constante de mi patrimonio y portafolio de inversiones.