- Sería lógico, con reglas claras y un mínimo de excepciones.
- Estaría lleno de metáforas y símbolos que podrían interpretarse de diversas maneras.
- Combinaría palabras, movimientos y sonidos para expresar emociones.
- Contendría imágenes, colores o animaciones en lugar de letras.
- Cambiaría con el tiempo según fuera necesario, para adaptarse a nuevas ideas.