- Me siento inseguro y empiezo a dudar de mi capacidad.
- Estoy tratando de explicar por qué es una buena idea, aunque los demás no la entiendan.
- No lo tomo personalmente y continúo trabajando en la idea.
- Rechazo cualquier crítica y insisto en que estoy en el camino correcto.
- Sentiré frustración, pero me tomaré un descanso de la idea por un momento para volver con una perspectiva renovada.