- Cuando los plazos y expectativas están muy estrictamente definidos.
- Cuando mi idea no es aceptada por todo el equipo.
- Cuando no estoy seguro de cómo será evaluado el resultado.
- Cuando tengo que hacer compromisos entre mi idea y las preferencias de los demás.
- Cuando parece que mi idea no es lo suficientemente original y otros ya han propuesto algo similar.