- Rápidamente me doy cuenta cuando alguien se siente mal y trato de ayudar.
- Percibo las emociones de los demás, pero no siempre sé cómo reaccionar correctamente.
- A veces las emociones de los demás me afectan más de lo que me gustaría.
- No presto mucha atención a las emociones de los demás, a menos que me afecten.
- Considero que las emociones son algo personal de cada uno y no intervengo.