- Empezaré a recopilar la mayor cantidad de datos posible, hasta que tenga suficiente información para tomar una decisión.
- Analizo los hechos disponibles y llego lógicamente a la mejor conclusión posible.
- Me embarcaré en la solución de manera intuitiva y me dejaré guiar por mis sentimientos.
- Primero crearé varios escenarios y observaré cuál resulta ser el más correcto.
- Voy a preguntar a alguien con más experiencia y combinaré su respuesta con mi propia estimación.