- Comenzaré con tareas específicas y luego las uniré en un todo mayor.
- Primero crearé un plan estratégico y luego abordaré los detalles.
- Combino ambos enfoques: planifico, pero también analizo los detalles de manera continua.
- Primero entiendo el objetivo principal y luego resuelvo los pasos más pequeños.
- Dejaré espacio para la flexibilidad, mientras me concentro en lo que es clave.