- Lo apoyo para que no tenga miedo de hablar, aunque pueda estar equivocado.
- Le estoy enseñando que cada pensamiento es valioso y merece ser escuchado.
- Creo un ambiente seguro donde puede expresar su opinión sin miedo.
- Le hablo de mis experiencias al expresar opiniones.
- Le doy pequeñas tareas donde aprende a comunicarse gradualmente más.