- Se lo diré abiertamente y trataré de convencerlo para que lo corrija.
- Si no es fundamental, lo dejaré así y no intervendré.
- Lo recordaré internamente y en el futuro tendré cuidado con ello.
- Buscaré una manera de mostrarle un enfoque mejor sin confrontación directa.
- Si es serio, me encargaré de que enfrente las consecuencias.