- Encontraremos una solución juntos: ofreceré apoyo financiero o ayuda de otro tipo.
- Le preguntaré directamente, pero si se niega, no presionaré.
- Le propondré una opción de ayuda, pero de manera discreta, para que no pierda su dignidad.
- Esperaré a que él mismo se ponga en contacto – no quiero interferir en su privacidad.
- No puedo ayudar – cada uno debe resolver sus problemas por sí mismo.