- Intentaré comprender sus razones y después formaré mi opinión.
- Le haré saber claramente que no estoy de acuerdo, aunque eso pueda poner en peligro nuestra amistad.
- Lo dejaré así, cada uno de nosotros tiene derecho a tomar sus propias decisiones.
- Intentaré influir en él para que se dé cuenta de su error.
- Empezaré a pensar más en ello y tal vez reevalue mis propias creencias.