- Esperaré el momento en que todo se derrumbe y con una sonrisa lo preguntaré.
- Diré una historia aún más absurda para ver si pasa.
- Lo dejaré así, pues cada uno tiene derecho a un poco de fantasía.
- Me recuesto y observo cuánta gente se deja engañar.
- Discretamente cambio de tema para salvar la situación.