- Me reiré y diré algo como: "¡Bueno, hoy tengo un nuevo estilo!"
- Discretamente lo corregiré y esperaré que nadie se dé cuenta.
- ¡Te preguntaré por qué nadie me lo advirtió, si somos amigos!
- Empezaré a analizar cuándo sucedió y quién podría haberlo notado.
- Finjo que no ha pasado nada y espero que nadie diga nada.