- Haré una lista de pros y contras y elegiré la solución más racional.
- Me daré espacio para que mi intuición se exprese.
- Esperaré el primer impulso que siento y me guiaré por él.
- Consultaré a alguien que tenga más experiencia.
- Consideraré los hechos, pero al final me haré la pregunta: "¿Qué me dice mi sensación?"