- Me detendré por un momento y dejaré que las emociones se calmen.
- Inmediatamente trato de encontrar una explicación racional de dónde cometí un error.
- Le preguntaré a alguien en quien confío su opinión sobre el asunto.
- Me dejaré llevar por lo que se me ocurra primero, sin analizarlo durante mucho tiempo.
- No vuelvo a eso, no soluciono los fracasos.