- Si estoy seguro, me aferro a lo mío.
- Escucharé abiertamente los contraargumentos, pero no cambio de decisión fácilmente.
- Empiezo a dudar y busco más información.
- Estoy tratando de convencer a la otra parte de la corrección de mi decisión.
- Si el argumento es convincente, no dudo en ajustar mi decisión.