- Rápidamente propongo una solución, aunque no sea perfecta, sobre todo para que podamos avanzar.
- Estoy tratando de entender dónde se produjo el error para no repetirlo.
- Primero esperaré a ver si alguien más propone una solución, y me ajustaré en función de eso.
- Intentaré improvisar, a veces las soluciones inesperadas son las que mejor funcionan.
- Me daré cuenta de que el estrés no ayuda, y trataré de convertir la situación en un chiste.