- Lo animaré y le ofreceré mi apoyo, sea cual sea su decisión.
- Comenzaré a pensar en cómo podría ayudarlo con soluciones concretas.
- Me concentro en sus emociones y trato de escucharlo realmente.
- Le daré espacio y lo dejaré que llegue a sus propias respuestas.
- Le contaré sobre mis experiencias y cómo manejé situaciones similares.