- Acepto la retroalimentación como una oportunidad para mejorar y adapto mis ideas.
- Si la retroalimentación no es positiva, busco otra manera de explicar mis ideas.
- Tomaré esto como un reto para mejorar y seguiré trabajando en otras versiones.
- Analizo la retroalimentación, pero no siempre la tengo en cuenta en decisiones futuras.
- La retroalimentación negativa me desanima y me dedico a otras actividades por un tiempo.