- Ajustaré mi plan para poder hacer ambas cosas.
- Si no es extremadamente importante, me ceñiré al plan original.
- No planifico de manera estricta, así que me adaptaré a las oportunidades espontáneas.
- Haré un análisis rápido de lo que es prioritario y lo que puede esperar.
- Disfruto del momento presente y dejo las obligaciones para después.