- La reconoceré, pero la dejaré fluir sin que me controle.
- La usaré como fuerza impulsora para tomar decisiones rápidas.
- Estoy tratando de reprimirla y decidirme solo de manera racional.
- Esperaré a que la emoción se disipe y solo después tomaré una decisión.
- El sentimiento me dice qué es lo correcto y me guío por él.