- Estoy emocionado por los desafíos y la oportunidad de construir algo propio.
- La responsabilidad me motiva, pero a veces me siento bajo presión.
- Tengo sentimientos encontrados, porque veo tanto riesgos como oportunidades.
- Me siento inseguro/a porque el emprendimiento implica muchas incógnitas.
- Tengo miedo de que pueda fallar, y preferiría evitarlo.