- Tengo un plan preciso con prioridades y pausas regulares.
- Trabajo según las necesidades actuales, pero trato de mantener el equilibrio.
- Me guío por mi energía: cuando tengo ganas, trabajo intensamente; de lo contrario, descanso.
- A menudo trabajo horas extras para poder hacerlo todo a tiempo.
- No planeo con anticipación, resuelvo las tareas de manera espontánea.