- Tengo problemas para trabajar en un ambiente concurrido y caótico con muchas personas.
- Me estreso si no hay reglas o metas claramente establecidas.
- Odio cuando las cosas cambian constantemente sin previo aviso.
- Si no tengo suficiente espacio personal o tiempo, me siento presionado.
- Cuando siento que no tengo control sobre la situación o el resultado, me siento frustrado/a.