- Cambiaría mi enfoque hacia el trabajo y haría las cosas de manera diferente.
- Empezaría a compararme con mis colegas y a analizar qué hacen mejor.
- Estaría buscando nuevas oportunidades fuera de mi zona de confort.
- Intentaría involucrarme más en el trabajo y ofrecer mis ideas.
- Estaría pensando si este trabajo realmente me conviene.