- No me estoy preparando porque no sé qué preguntas surgirán.
- Prepararé respuestas diplomáticas que tengan en cuenta mis debilidades y cómo las estoy mejorando.
- Prefiero concentrarme en mis fortalezas.
- Mencionaré mis debilidades, pero mostraré cómo las estoy mejorando en el trabajo.
- Intentaré evitar responder directamente a estas preguntas.