- Haré una lista de pros y contras y evaluaré la situación de manera racional.
- Me imagino cómo me sentiría en ese trabajo y decido según la emoción.
- Tendré en cuenta las opiniones de mis seres queridos, pero al final tomaré la decisión por mi cuenta.
- Intentaré imaginarme a mí mismo en este trabajo en unos años: ¿cómo me va?
- Si me entusiasma de inmediato, voy a por ello; si no, significa que no es para mí.