- Reevaluaría cómo miro a las personas y sus diferentes opiniones.
- Dudaría mis suposiciones sobre lo que es justo y moral.
- Quizás debería comenzar a cuestionar cuánto estoy influenciado por factores externos.
- Estaría pensando si mis opiniones sobre el mundo no están limitadas únicamente a mi cultura y experiencias.
- Reevaluaría si mi toma de decisiones no está influenciada por mi estado emocional.