- Ser capaz de reconocer que puedo estar equivocado y estar dispuesto a cambiar de opinión basado en nueva evidencia.
- Análisis exhaustivo y comparación de diversas perspectivas antes de llegar a una conclusión.
- Flexibilidad y capacidad para aceptar información desconocida, incluso si contradice lo que sé.
- Disposición a aceptar la incertidumbre y buscar las mejores soluciones posibles incluso en situaciones complicadas.
- Mantener una actitud abierta y objetiva al evaluar diferentes opiniones y hechos.