- En las mejillas del niño dormido - suavemente despertar la vida.
- En la cima – iluminar el pico que aún respira en la niebla.
- En el callejón oscuro - romper la sombra.
- Al espejo - mostrar la luz de vuelta a quien mira.
- En el campo - despertar el movimiento, el crecimiento y la actividad.