- Lo miras detenidamente y primero adivinas quién lo dejó allí.
- Te dejará indiferente, primero prepararás café.
- Lo abres de inmediato, no quieres esperar.
- Te sientas al lado y por un momento simplemente aprecias ese instante.
- Lo llevarás contigo, pero lo abrirás más tarde, en un lugar donde te sientas seguro.