Imagina que estás en una intersección y tienes varias caminos delante de ti. ¿Qué camino elegirías?

  • El camino que parece más seguro, sin gran riesgo.
  • El camino que lleva directamente a lo desconocido, aunque tengo miedo de lo que me espera.
  • Un camino corto que me lleve rápidamente a mi destino, aunque no sé qué me espera allí.
  • Un largo viaje, porque sé que me traerá experiencias interesantes.
  • El camino que conduce hacia algo que siempre he querido lograr, aunque sea difícil.

Camino hacia una nueva carrera: Cómo no desanimarse por los fracasos. Comenzar →